Busca otros posts del sitio

Mostrando entradas con la etiqueta sujeto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sujeto. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de diciembre de 2013

Amores y Soledades






"si el sujeto está en verdad tan sujetado al Otro, ho hay de su ´verdadera´ soledad sino denegando las marcas lenguajeras desde las que se organiza su demanda y su concepción del mundo. Lo que se vive como soledad son las voces del Otro que como susurros fónicos alientan los impulsos a su manera, o como se dice, nos ´respiran en la nuca´. A la inversa, con la idea de sujeto nos encontramos con el mayor obstáculo puesto que la impresionante soledad es un encubrimiento, ya que la otredad es una virtualidad que no por eso deja de tener sus efectos. Por lo que el mandato divino: ´Amarás a tu prójimo como a ti mismo´ cobra una dimensión de enigma, la que es posible desentrañar en función de la significación alcanzada. Si el prójimo es reemplazado por el semejante, la pretendida soledad es el resultado de una identificación, identificación promovida por la intensión agresivizante con la que se dirige la búsqueda, con lo que se llega a una unidad pero que siempre mantiene un resto de la otredad. De ahi que en la identificación a un trazo del semejante, desde la agresividad que la dirige, donde fueron dos habría de resultar uno, pero a él se agrega ese resto que sigue mortificando."


Edgardo Feinsilber. La Soledad. Novaciones en el psicoanálisis. Ed. Letra Viva. 1a Ed. 2009.
Extracto de Cap. 6, Tiempos, Amores y modos de la Soledad, pag. 75.

viernes, 9 de agosto de 2013

SUJETO EMPAPADO o "Por una gota de tu Voz"

Vamos a tomar algunas referencias para hablar de psicoanálisis. La primera es musical, la conocida y sonada canción de Abel Pintos: Tu voz.

Por una gota de tu voz
En el desierto de mi corazón
Por encontrarte una vez más
Abro el cielo de par en par.

Para vivir, respirar y ser feliz
Necesario es para mi
Empaparme de tu voz (...)

Las referencias literarias de Freud son múltiples, también las indicaciones de Lacan. Los escritores se adelantan a los Psicoanalistas (Harari dixit).

Por una gota de tu voz... o primera entrada del Lenguaje + cuerpo de lo simbólico + cuerpo simbólico

Por una gota de tu voz. Lenguaje que gotea. Lenguaje que gatea.
Gotea deseo en estas líneas que tomamos de la canción Tu voz de Abel Pintos. ¿Qué no haría el sujeto por una gota de su voz? y también ¿sólo con una gota de voz podemos hacer sujeto? Aclaremos, vamos a hablar de psicoanálisis, que es una práctica de habla, de lenguaje, entre un sujeto con su analista, dónde se produce un intercambio.
Principiando, el cachorro humano tiene que ser lenguajeado. ¿Qué queremos decir? Que el Lenguaje esta al principio pero tiene que llegar allí, tiene que poder mojar al sujeto, lo que no siempre ocurre. Segundo que el lenguaje toma al sujeto y no al contrario, el lenguaje no es para comunicar, dice Lacan y agrega, es un saber sobre la Lalengua (que aclaramos no es sintáctica). Lalengua es materna, es aquella que se establece entre una madre y un bebé, es sonora, musical. Decimos que el sujeto tiene que ser tomado por el lenguaje, que tiene que ingresar en él y para esto es necesario un lugar. Entonces el lenguaje tiene que estar agujereado (simbólico agujereado - identificación real al Otro real), si está todo lleno, todo ocupado, entonces ya no entra nada más, ningún sujeto puede morar allí. ¿Cómo anota Lacan este agujero en lo simbólico? Lo escribe así S ( A/ ) que se lee Significante del Otro barrado. ¿Y qué nos dice con esto el maestro francés? Que el Otro, en principio lo simbólico, el lenguaje (lengua - lalengua) que si lo queremos vestir (in-vestir) podemos decir que es la Madre, la función madre o materna, esta castrado, que hay un significante que le falta, que el Otro no tiene el Ste. del Ser del Sujeto (menos mal). Y también que el Otro desea, si dijimos que está castrado, decimos que desea (es una banda). Así ingresa el cuerpo de lo simbólico, a través de un Otro deseante. Más también este ingreso prepara un cuerpo. Dijimos que se lenguajea, se moja, y se musicaliza un cuerpo, como no dejar de escuchar aquella canción "que lindo piecito...", más que vivo ejemplo de como ingresa la Lalengua a través de un Otro deseante para generar un cuerpo, en este caso un "lindo piecito". Porque sencillamente el cuerpo no esta desde el vamos, al cuerpo se lo genera, se lo construye con las palabras de amor del Otro, con significantes.

Nota agregada: Una profesora de Yoga, Reiki y técnicas orientales, me recomendó hace tiempo algunos ejercicios posturales, uno de ellos, con una pelotita de tenis para el pie. Me aconseja no hacerlos antes de dormir ya que suelen ser muy estimulantes (múltiples centros nerviosos y energéticos) y cita a modo de inventario, lo desaconcejable de hacerle masajes en los pies a los bebés para que se serenen y duerman. Arrojamos otra hipótesis para dicha estimulabilidad "patilar" frente a la nerviosa-energética-orientalista: La pulsión. Mamá tomando "el lindo piecito" de su bebé, más también musical-izándolo, lo recorta como zona erógena para la pulsión = satisfacción = el bebé no se va a dormir más.

Necesario es para mi ... o Necesidad vs Deseo.

El psicoanálisis tiene sus invariantes. Dos de ellos son la sexualidad y la muerte, en eso el psicoanálisis no tranza pero tampoco lo es respecto del deseo y de la pulsión. Para hablar de deseo y de pulsión corresponde dedicarle unas líneas a la Necesidad, a lo necesario. ¿Y qué es lo necesario para el hombre / mujer / sujeto? Podemos decir que no hay lo necesario, que la necesidad no existe, el sujeto no hace nunca cosas necesarias, más bien comete innecesariedades todo el tiempo. Si hablamos de necesidades estamos hablando del reino de lo biológico, y hasta ahí nomas. Los animales, los salvajes, ellos están por entero en la Necesidad. Tienen ciclos y determinados objetos prefijados por la evolución. No conocemos lobos obesos o jirafas bulímicas, tampoco preferencias culinarias. El único animal que "cocina" es el hombre y ahí dejo su "animalidad" sepultada para siempre, del eslabón perdido podremos sentir una nostalgia eterna, más nunca tendremos de él otra noticia. El hombre pego un salto y ese salto es el lenguaje. Sabemos además que los animales pueden manejar un cierto código útil, los lobos aúllan, los perros ladran y los pollitos pío-pío. Son signos mínimos que representan algo para la especie, el signo representa algo para alguien: comida, peligro y algunas cositas más. A diferencia, el cachorro humano bálbucea, emite sonidos, intenta comunicarse pero habla y el habla humana transpira deseo y goce, y el significante es lo que no significa nada... hasta que se engancha con otro significante. El significante nos abre la puerta del goce, nos permite el goce y lo mata, nos da y nos quita. Cómo se explica sino que los enamorados se la pasan horas y horas en el teléfono, incluso minutos luego de haberse visto, de haberse tocado, de haberse sentido. Cómo se explica sino que ciertas palabritas tengan mayor peso que besos, caricias y sexo, porque se podrá decir que eso es importante pero las cosas que golpean son los significantes, entre ellas y ellos, los comentarios más sabrosos son los del tipo "me dijo tal cosa y yo le dije tal otra".
Barthes decía "te toco con mi lenguaje". Decimos nosotros: se moja con el lenguaje y sentirás frío, calor y desearás y gozarás.
Entonces volviendo al tema que nos ocupaba, al musical, "para vivir, respirar y ser feliz" es necesario empaparse de la voz, no es la comida, no es el cacho de carne sino la "bondiolita", no es necesaria la bebida sino "el vinito", no es necesario el trabajo sino uno "digno". Los chefs acostumbrados a preparar platos que agazajan, imponentes, llamativos, apetitosos saben que ciertas comidas, bien llamadas familiares son más complicadas de preparar, cómo se puede hacer un guiso, por ejemplo, como lo hace "la vieja" o que los ñoquis del 29 tengan algo de irrecuperable en un restaurant, ni hablar de la mano del asador y todo el folclore de los domingos. Esos son significantes dados por el Otro.

Sujeto (en - papá - do) o Deseo y Ley

Nos servirá, una vez más tomar al poeta y su letra, "empaparme de tu voz" (en-papá-rme) de tu, vos.
Dijimos que la lalangue o la lalengua (todojunto) introduce al sujeto en el lenguaje, en este lenguaje agujereado y va a permitir tener un cuerpo, cuerpo que posee sus tres registros. El cuerpo imaginario, el del otro, el del Estadio del Espejo, más también cuerpo simbólico, cuerpo de significantes ("tenemos un pie, no somos un pie", tenemos un cuerpo, no somos un cuerpo) e intricado con ellos un cuerpo real y pulsional, erotizado, erogenizado, un cuerpo que recortado por los significantes del Otro privilegia ciertas zonas, zonas de borde, en dónde el sujeto se enlaza al Otro. Todo esto es ordenamiento, es legalidad, más también una revuelta que siempre, más o menos continúa, es orden y caos.
La lalengua materna es la portadora de la Ley, para eso no necesitamos al padre efectivo y por eso tomamos la referencia del tema de Pintos: la lalengua materna justamente "en papá" (empapa), introduce a Papá, introduce Ley en el petit sujet. Y lo hace mojando con su lenguaje y significando vía falo al sujeto pero sin ahogarlo, no convirtiéndolo en objeto de goce todo el tiempo, moja, empapa pero sin ahogar. El Otro, la madre tiene que lalear con su niño, otorgar el símbolo, estar presente pero también ausentarse, permitir el deseo, también el sujeto la tiene que echar por momentos y los chicos lo hacen justamente con el "acá tá", "acá no tá", ese es el fenómeno imaginario.

Bueno hasta acá: Sujeto - Voz - Cuerpo - Necesidad - Deseo y Ley.

martes, 6 de agosto de 2013

PUNTO Y COMA ( . y , )

"Punto y coma, la paloma, el que no se escondió se embroma"

Charlataneando el psicoanálisis: "punto y coma...". Lacan dice que el psicoanálisis es una práctica de charlatanería y que justamente a lo que se apunta es a romper con la idea de diálogo. En su octavo seminario que dedica a comentar el Banquete platónico rompe con la idea de Intersubjetividad. No es un entre dos sujetos sino solo uno con un analista ofertándose como objeto. Desde acá, que lo que se escucha como: "para que voy a ir a un psicólogo (analista) y encima a pagar, para charlar me junto con un amigo y listo, más económico" tiene el mayor de los pesos. No se va a un psicólogo (analista) a charlar sino a charlatanear. ¿Cuál es la diferencia entonces? Que en la charla de café hay dos amigos con sus deseos, sus achaques, sus felicidades, infelicidades y demás, espejándose. Para charlatanear, en cambio, solo hay un sujeto y un objeto que puntúa: "punto y coma...", este no le va a recomendar qué hacer, otorgándole benéficamente el soberano bien: "vos tenés que hacer esto (hablando de tal situación específica)". Más bien va a escuchar y leer el texto de ese sujeto y podrá puntuarlo de alguna forma, incluso con un silencio (en la música hay una escritura para el silencio respecto de su duración: silencio de negra, de redonda, etc.). También podrá realizar un corte al discurso, en algún momento oportuno, más o menos, como un punto de basta, el punto de termino, el texto llegó hasta acá o por el contrario juntar dos trozos de texto, aparentemente inconexos, quizás cuando el sujeto ocurrencialmente le dice "aparte te comento otra cosa" y ahí realizar un empalme. ¿A qué nos referimos? A que en la práctica de la charlatanería el sujeto depone su yo, su (supuesto) control sobre lo que dice y se entrega a jugar un juego con un analista, un juego serio, ya que el azoro de la charlatanería puede llegar a dejarlo sin palabras luego de escucharse Otro de lo que el Suponía Ser y Saber.

Dijimos recién "juego serio" y empezamos por el "punto y coma". Nos estamos refiriendo a la cancioncilla del clásico juego de las escondidas o como le decíamos los que me acompañan en edad "la escondi". Y lo vamos a tomar para hablar de psicoanálisis. Ya empezamos hablando de que hay que contar, hay que charlatanear ¿y luego? ¿Salir a buscar? ¿A quién? Es peligroso pensar el análisis como un juego de escondidas pero también interesante. ¿Cuál es el peligro? Pensar, justamente, que lo que se sale a buscar está oculto, nada más falso. Freud en su texto "(Lo) inconciente" alerta de los peligros de sustancializar lo inconciente, nada más acertado, justamente no es un sub-conciente, no es lo que esta debajo o detrás o escondido respecto de lo conciente, sino que es lo más palpable, el discurso es lo inconciente. Pero para esto es necesario charlatanear al yo para encontrarnos con el sujeto. ¿Qué diferencia hay entre ellos? Muy simplemente que justamente podemos decir algo como: "yo tal cosa" y entonces ubicamos rápidamente que el yo esta al nivel de lo que enunciamos, de lo que decimos mientras que para encontrarnos con el sujeto debemos preguntarnos "¿quién habla?", el sujeto lo ubicamos como una marca que remite a la enunciación, decimos es un shifter.

"punto y coma, la paloma"
Musical ¿no? La poesía tiene ciertas reglas para la construcción de sus versos y una rítmica, y una entonación, más también el psicoanálisis (justamente) "poiético". Poiésis (poesía), término que significa creación e implica el pasaje del no ser al ser, como lo refiere Platón en El Banquete. El psicoanálisis poiético implica una creación, Lacan dice del inconciente y de su orden, o su ontología, "del orden de lo no nacido", si bien su orden es el de la ética: el inconciente es ético, no ontológico. Volvemos a la poesía, a la música. Hasta ahora nos detuvimos en el orden del sentido, como decirlo rápido: "esto pasa por esto y esto otro" sin embargo, esto no agota la cuestión nos queda el sin-sentido que tiene que ver con lo musical, lo material, lo sónico. Y esto tiene que ver con cuestiones referidas a lo similar de los sonidos "punto y coma, la paloma" suena similar, rima y a lo similar de la escritura, cuestiones referidas a la Homofonía y la Homonimia pero que dejaremos para próximos posteos (justamente lo enunciamos y cortamos).

Por último, "se embroma". Lo inconciente se embroma, es en broma. Solo quien se analiza puede afirmar algo sobre un chiste o una cosa dicha en broma o una ocurrencia en la sesión, que cosas se llegan a decir ahí en broma. Lo inconciente, decimos que tiene la estructura del chiste. Las estructuras mínimas que Freud encuentra como Condensación y Desplazamiento, y que la Lingüística define como Metáfora y Metonimia. Todas operaciones sobre el discurso, toda una práctica de charlatanear. Punto final hasta nuevo empalme.

domingo, 18 de marzo de 2012

La Dirección de la Cura y los Principios de su Poder

CÓMO ACTUAR CON EL PROPIO SER

7. El analista es el hombre a quien se habla y a quien se habla libremente. Está ahí para eso. ¿Qué quiere decir esto?
Todo lo que pueda decirse sobre la asociación de ideas no es más que ropaje psicologista. Los juegos de palabras inducidos están lejos; por lo demás, por su protocolo, nada es menos libre.
El sujeto invitado a hablar en el análisis no muestra en lo que dice, a decir verdad, una gran libertad. No es que esté encadenado por el rigor de sus asociaciones: sin duda le oprimen, pero es más bien que desembocan en una palabra libre, en una palabra plena que le sería penosa.
Nada más temible que decir algo que podría ser verdad. Porque prodría llegar a serlo del todo, si lo fuese, y Dios sabe lo que sucede cuando algo, por ser verdad, no puede ya volver a entrar en la duda.
¿Es éste el procedimiento del análisis: un progreso de la verdad? Me parece oír ya a los pillos murmurar de mis análisis intelectualistas: cuando soy el primero, que yo sepa, en preservar en ellos lo indecible.
Que es más allá del discurso donde se acomoda nuestra acción de escuchar, lo sé mejor que nadie, si bien tomo en ello el camino de oír, y no de auscultar. Sí por cierto, no de auscultar la resistencia, la tensión, el opistótonos, la palidez, la descarga adrenalínica (sic) en la que volvería a formarse un Yo más fuerte (resic): lo que escucho es de entendimiento.
El entendimiento no me obliga a comprender. Lo que entiendo no por ello deja de ser un discurso, aunque fuese tan poco discursivo como una interjección. Pues una interjección es del orden del lenguaje, y no del grito expresivo. Es una parte del discurso que no está por debajo de ninguna otra en cuanto a los efectos de sintaxis en tal o cual lengua determinada.
A lo que oigo sin duda, no tengo nada que replicar, si no comprendo nada de ello, o si comprendiendo algo, estoy seguro de equivocarme. Esto no me impediría responder. Es lo que se hace fuera del análisis en semejante caso. Me callo. Todo el mundo esta de acuerdo en que frustro al hablante, y aunque a él en muy primer lugar, también a mí mismo. ¿Por qué?
Si lo frustro, es que me pide algo. Que le responda, justamente. Pero él sabe bien que no serían más que palabras. Como las que puede obtener de quien quiera. Ni siquiera es seguro que me agradecería que fuesen buenas palabras, meno aún malas. Esas palabras, no me las pide. Me pide..., por el hecho de que habla: su demanda es intransitiva, no supone ningún objeto.
Por supuesto su petición se despliega en el campo de una demanda implícita, aquella por la cual está ahí: la de curarlo, revelarlo a sí mismo, hacerle conocer el psicoanálisis, hacerlo calificar como analista. Pero esa demanda, él lo sabe, puede esperar. Su demanda presente no tiene nada que ver con eso, incluso no es la suya, porque despues de todo soy yo quien le ha ofrecido hablar. (El sujeto sólo es aquí transitivo)
He logrado en suma lo que en el campo del comercio ordinario quisieran poder realizar tan fácilmente: con oferta, he creado demanda.


Jacques Lacan. Primer informe del Coloquio Internacional de Royaumont, julio de 1958, aparecido La Psychanalyse, vol. 6. Reunido en Escritos 2, 1966. Págs. 596-597.

viernes, 17 de febrero de 2012

Las Flores de Cerezo


Las Flores de Cerezo – Cherry Blossoms - Kirschblüten – Hanami

Alemania 2008 de Doris Dörrie.

¿Qué hacer con el tiempo que tenemos? Rudi responde, inconmobilble como la fortaleza neurótica: continuar como hasta ahora, como siempre, trabajar, una manzana al día… y nuevamente... trabajar, una manzana al día... Así es como le responde a su esposa (Trudi). Ambos han pasado largo hace, el noviazgo y la juventud, luego la crianza de los niños, ahora abuelos olvidados, casi a punto de jubilarse. 
Ella intentará arrojarlo hacia una última aventura, algo más de satisfacción, divertirse un poco, que solo logra con su propio arrojo y fallece.
Así se comienza a transitar el deseo, en la separación con ese objeto y el duelo que le merece. Ahora la casa familiar ya no es más acogedora sino silente y enorme. La angustia esta presente. ¿Qué hacer (con el tiempo...)? Marcha el hombre hacia el Japón a buscar los cerezos en flor, el Butoh y al Sr. Fuji (Monte Fuji). Transitar el deseo que como deseo del Otro, no es el deseo de Rudy por su esposa sino el deseo que estuvo en ella presente y que lo impulsa a él hacia el acto, a actuar.
Deambulando por la ciudad Rudi conoce a una joven bailarina en un jardín. Comienzan las preguntas ¿Qué es el Butoh? ¿quiénes lo bailan?... Pregunta, y lo que recibe de la joven bailarina (Yu) es la danza con las sombras y con los muertos.
La presentación formal entre ambos personajes es un juego entre lenguas: el Inglés haciendo de puente entre el Alemán y el Japonés, que a nosotros nos llega subtitulado en castellano, así que la joven Yu, se escucha por homofonia (You) y nos llega a nosotros traducida como Tú. Cuando Rudi le pregunta su nombre a la bailarina, escucha esto: Tú, de forma que se presenta allí una suerte de reflexión, de espejo, que orienta, nuevamente, el deseo de Rudi, que lo bascula.
Una vez más, el deseo, como canonicamente apuntara Lacan, "es el deseo del Otro".

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Qué empezar a decir? ¿Por dónde arrancar?

Este inicio me confronta con empezar a decir algo. ¿Temor a la libertad? Ilusoria, de poder decir... lo que sea, ilusoria, narcísica de creer decir lo que quiero decir. Pero me importa decir algo y no precisamente cualquier cosa sino "cualquier cosa que sirva", justamente al psicoanálisis, como hizo uno de los maestros que tomaba prestadas cosas "porque le servían" para un fin preciso que era reavivar el psicoanálisis. Entonces algo ya se ha dicho, vamos a hablar de psicoanálisis, más también de otras cosas, en relación a que sirven para explicar, para inteligir el psicoanálisis. Confianza, mientras escribo, el blanco de la página vacía comienza a desaparecer con estas letras, con estas palabras. El yo vuelve a su lugar, ilusorio, seguro, consistente. Qué poder tiene el blanco de la página, como en las sesiones, decir algo, cualquier cosa, y creer que hay que decir "algo importante". Con justeza la promesa del psicoanálisis, en lo que hace a la regla fundamental, a la única regla que tiene el psicoanálisis es: hable, diga algo, cualquier cosa, y promete revelar "el núcleo de su ser", que no es poca cosa. Entonces todo decir y todo dicho, tiene su validez, porque les anida una verdad, porque des-velan algo. Impresionante, frente al avace de la imagen en los tiempos que corren, el psicoanálisis le responde con lo simbólico, con las palabras, y si responde es porque el sujeto esta allí, con la necesidad de decir algo, cualquier cosa.