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lunes, 22 de septiembre de 2014

Psicoanálisis y Psicología / Diferencias / Los síntomas / Política del avestruz

Traemos unos fragmentos de Freud en dónde muestra una diferencia radical entre el Psiconálisis y la Psicología, esto en relación a los síntomas, al cuidado que el psicoanálisis tiene por el síntoma. Mientras que la Psicología intenta una supresión del síntoma, el análisis lo utiliza para trabajar con él, lo convoca, lo pone a hablar.

"Tenemos dicho que el analizado repite en vez de recordar, y repite bajo las condiciones de la resistencia; ahora estamos autorizados a preguntar: ¿Qué repite o actúa, en verdad? He aquí la respuesta: Repite todo cuanto desde las fuentes de su reprimido ya se ha abierto paso hasta su ser manifiesto: sus inhibiciones y actitudes inviables, sus rasgos patológicos de carácter. Y, además, durante el tratamiento repite todos sus síntomas."

"caemos en la cuenta de que la condición de enfermo del analizado no puede cesar con el comienzo de su análisis, y que no debemos tratar su enfermedad como un episodio histórico, sino como un poder actual. Esta condición patológica va entrando pieza por pieza dentro del horizonte y del campo de acción de la cura, y mientras el enfermo lo vivencia como algo real-objetivo y actual, tenemos nosotros que realizar el trabajo terapéutico, que en buena parte consiste en la reconducción al pasado."

"El hacer repetir en el curso del tratamiento analítico, según esta técnica más nueva, equivale a convocar un fragmento de vida real, y por eso no en todos los casos puede ser inofensivo y carente de peligro. De aquí arranca todo el problema del a menudo inevitable del <empeoramiento durante la cura>".

"La introducción del tratamiento conlleva, particularmente, que el enfermo cambie su actitud conciente frente a la enfermedad. Por lo común se ha conformado con lamentarse de ella, despreciarla como algo sin sentido, menospreciarla en su valor, pero en lo demás ha prolongado frente a sus exteriorizaciones la conducta represora, la política del avestruz, que practicó contra los orígenes de ella (...) Para la cura, desde luego, ello no sirve. Es preciso que el paciente cobre el coraje de ocupar su atención en los fenómenos de su enfermedad. Ya no tiene permitido considerarla como algo despreciable."

Artista Yago Partal. Zoo Portraits. El avestruz jazzero. 
Freud. Recordar, repetir y durcharbeiten (per-laborar). (Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis). 1914.

Artista: Yago Partal. Zoo portraits. El avestruz yazzero. http://www.zooportraits.com/


domingo, 21 de septiembre de 2014

Esperar = amar / Obra de la espera

Hay una escenografía de la espera: la organizo, la manipulo, destaco un trozo de tiempo en que voy a imitar la pérdida del objeto amado y provocar todos los efectos de un pequeno duelo, lo cual se representa, por lo tanto, como una pieza de teatro.

El decorado representa el interior de un cafe: tenemos cita y espero.




En el Prólogo, único actor de la pieza (como debe ser), compruebo, registro el retraso del otro; esa demora no es, todavía mas que una entidad matematica, computable (miro mi reloj muchas veces); el Prólogo concluye con una acción súbita: decido "preocuparme", desencadeno la angustia de la espera. Comienza entonces el primer acto; esta ocupado por suposiciones: ¿y si hubiera malentendido sobre la hora, sobre el lugar? Intento recordar el momento en que se concreto la cita, las precisiones que fueron dadas. ¿Qué hacer (angustia de conducta? ¿Cambiar de café? ¿Hablar por teléfono? ¿Y si el otro llega durante esas ausencias? Si no me ve lo más probable es que se vaya, etc. El segundo acto es el de la cólera; dirijo violentos reproches al ausente: "Siempre igual, él (ella) habría podido perfectamente...", "Él (ella) sabe muy bien que..." ¡Ah, si ella (él) pudiera estar allí, para que le pudiera reprochar no estar allí! En el tercer acto, espero (¿obtengo?) la angustia absolutamente pura: la del abandono; acabo de pasar en un instante de la ausencia a la muerte; el otro está como muerto: explosión de duelo: estoy interiormente lívido.




Así es la pieza; puede ser acortada por la llegada del otro; si llega en el primero, la acogida es pasible; si llega en el segundo hay "escena", si llega en el tercero, es el reconocimiento, la acción de gracias: respiro largamente, como Pelléas saliendo del túnel y reencontrando la vida, el olor de las rosas.





Rolland Barthes. Fragmentos de un discurso amoroso. 1977. Siglo XXI editores. La Espera. Pág. 123-124.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El tiempo, Lo simbólico, El Edipo, CASTRACIÓN

"con esta nueva agenda de la vida social, algo de lo simbólico queda maltratado. (...) [lo simbólico es] el orden mismo del lenguaje en tanto que tiene un funcionamiento propio y gobierna al sujeto (...) que incluye, precisamente, todo lo que hace regla y regulación, desde la prohibición del incesto hasta las formas más cotidianas de limitación del goce.
...

[y] la distribución del tiempo puede constituir un aspecto no despreciable de lo simbólico. (...) En un sistema de organización de la producción que distingue claramente los momentos de trabajo de los de no-trabajo, el trabajador sabe a qué está renunciando, pero también de qué puede disponer. Esto proporciona un marco, una referencia en relación con lo cual cobran sentido tanto su implicación en su trabajo como su búsqueda de una satisfacción externa a éste.
...

Cuando esta alternancia está perturbada, ya no se sabe a qué atenerse. Cuando está ocupado o, sobre todo, si es ejecutivo en una empresa muy activa y sensible a las exigencias del mercado, puede no conservar ya la menor autonomía en relación con lo que se le va a pedir sin pausa.(...) Va a constituir un simple apéndice de la empresa, incapáz de hacer valer sus deseos propios, incapáz de "separarse" de ella.
...

la distribución simbólica del tiempo de trabajo y del tiempo de no-trabajo en el fondo está muy próxima de las prohibiciones que se le formulan al niño: el pequeño, en lo inmediato, no tiene acceso a esa mujer particular que es la madre. Pero dicha prohibición entraña una promesa, la de poder afirmar más tarde un deseo masculino con otra mujer.
...

le estoy proponiendo leer el Edipo desde una perspectiva un poco novedosa.
...

el Edipo introduce al niño en un orden temporal y es allí donde reside, particularmente, su valor simbólico.

B Vandermersch, por su lado, se queda con la única interpretación que Freud le hizo a Juanito (...) tiene la siguiente forma:

Mucho antes de que viniera al mundo, yo ya había sabido que algún día nacería un Juanito, que querría tanto a su madre que se vería forzado a tener miedo a su padre y yo se lo había anunciado a su padre. Lo importante aquí (...) [es] la introducción del déja-lá (ya allí) ligado a un "no todavía" (...) esta puesta en juego de una temporalidad particular, donde las cosas, no siendo todavía, no obstante ya están allí (déja-lá) desde hace mucho tiempo
...

Parece que a través de la interpretación edípica, en rigor Freud procede a la implementación de un orden temporal en el que no todo es situable al mismo tiempo, en el que está ciertamente lo "por venir" pero en el que tamibén éste depende de un déja-lá.
...

Si la estructura temporal tiene semejante importancia es probablemente porque participa en esta dimensión del Otro en relación con el cual un sujeto puede ubicarse. Es por ello que es parte integrante de lo Simbólico como tal.
...

Lacan en relación con la cuestión del Edipo lo que conserva de éste es esencialmente la castración, la ley que se transmite de una generación a otra."


Roland Chemama. Depresión, la gran neurosis contemporánea. Nueva Visión. 2007.

Las cursivas, subrayados, cortes, corchetes, remarcados son nuestros.



lunes, 5 de mayo de 2014

Omar Khayyam / Rubaiyyat / posía persa (siglos XI y XII) / Parte II



Bebe vino porque dormirás mucho tiempo
bajo tierra, sin amigo, sin mujer.
Yo te confío un secreto:
los tulipanes marchitos no vuelven a florecer.



Eternidad pintura sobre Omar Khayyam de Dr. Taha Malasi (Sudán).


En un susurro dijo la arcilla
al alfarero que la amasaba:
"Recuerda que he sido como tú...
¡No me maltrates!"



Si has injertado en tu corazón la rosa del Amor,
tu vida no ha sido inútil. O si has intentado oír
la voz de Alá, o si has alzado tu copa sonriendo de placer,
tú vida no ha sido inútil.

Omar Khayyam (1050-1122 apróx.). Nishapur, Irán. Rubaiyyat.

Omar Khayyam / Rubaiyyat / poesía persa (siglos XI-XII) / Parte I


Khayyam, que cosía las tiendas de la Sabiduría,
cayó en los brazos del Dolor y fue reducido a cenizas.
El ángel Azrael ha cortado los tirantes de su tienda.
La muerte ha vendido su gloria por una canción.




En los monasterios, en las sinagogas y en las mezquitas
se refugian los débiles a los que el Infierno espanta.
El hombre que conoce la grandeza de Alá
no siembra en su corazón los granos del terror y de la imploración.



Mi corazón me ha dicho: "Quiero saber, conocer. ¡Instrúyeme
tú Khayyam, tú que tanto has trabajado!"
Pronuncio la primera letra del alfabeto y el corazón me dice:
"Ahora lo sé. Uno es la primera cifra de un número que no tiene fín."



Omar Khayyam (1050-1122 apróx.) Nishapur, Irán. Rubaiyyat.

lunes, 21 de abril de 2014

Schopenhauer / dolores del mundo / la pompa de jabón

El hombre no vive más que en el presente, que huye sin remisión hacia el pasado y se abisma en la muerte. Salvo las consecuencias que pueden refluir en lo presente, y que son obra de sus actos y de su voluntad, su vida de ayer está por completo muerta, extinta.

Por eso debiera ser indiferente para su razón que ese pasado estuviese hecho de goces o de penas. El presente se escapa de sus abrazo y se transforma sin cesar en pasado; el porvenir es por completo incierto y sin duración. Lo mismo que desde el punto de vista físico la marcha no es más que un caída siempre impedida, así también la vida del cuerpo no es más que una muerte siempre suspendida, una muerte aplazada, y la actividad de nuestro espíritu sólo es un tedio siempre combatido... A la postre es menester que triunfe la muerte, porque le pertenecemos por el hecho mismo de nuestro nacimiento, y no hace sino jugar con su presa antes de devorarla.

Así es como seguimos el curso de nuesta vida con extraordinario enterés, con mil cuidados y precauciones mil, todo el mayor tiempo posible, como se sopla un pompa de jabón, empeñándonos en inflarla lo más que se pueda y durante el más largo tiempo, a pesar de la certidumbre de que ha de concluir por estallar.


Arthur Schopenhauer (1788-1860). El amor, la muerte y las mujeres. 1819. Dolores del mundo.

sábado, 5 de abril de 2014

Entrada la noche...

Entrada la noche
te das cuenta
de que tus fanatismos se reducen
a uno solo
o a dos a lo sumo
quizás tres,

(muchos más inclusive que no puedes
ni podrás contar)

y que con cada uno de ellos
te alejas un poco más

de

los

hombres

hacer algo que sortee momentaneamente
las trampas del tiempo
para que las flores
o las cenizas
no esten tan solas

dejar un decir en este mundo
una sonoridad
que haya afectado
al menos a uno
quizás,
con más suerte,
al menos a dos
a ti, en principio, y a mi

apostar
al amor nuevamente,
constantemente,
eternamente,
en este
mínimo
instante
en la brecha
gigante
del tiempo galáctico.

entrada la noche
te das cuenta
de que tus fanatismos
se reducen a unos pocos
tres o menos
o más
y te preguntas
con que legitimidad
cuestionas los fanatismos
ajenos que tanto te duelen

entrada la noche
deseas
un poco
más
tener paciencia
y más
sabiduría

para entender

que eres

el más fanático

de todos

y aceptar

en tu aceptación

las disculpas

de tu disculpa.


Eusebio (the sailor)

sábado, 22 de marzo de 2014

LA HOMELLE Y LA "FICCIÓN MACHO" / se-goza-de / valor de uso y valor de cambio / acto sexual / A. Franco

En definitiva: para acceder al acto sexual ella no puede quedar en reserva ni "en el depósito", a la manera del puro valor de cambio sino que debe, más bien, entrar en un mercado regulado por la castración como única garantía para la posibilidad del acto. Es, por fin, en esa posición dual -de árbitro del don y afectada por la castración- que la mujer entra en el acto sexual y deviene aquello de lo que se goza en la posición llamada -por Lacan- de la homelle.

Si nos dirigimos, ahora, sobre la cuestión del macho nos encontramos con que el sujeto, bajo la forma de su soporte: el a, se mide en relación con la unidad sexo y con que si existe algo del orden de un valor de goce es en la medida en que, entre a y el Uno del sexo media algo valuado (- phi).

También hemos supuesto que este orden de cosas constituye el complejo de castración que -complicado, además, por el hecho de que la prohibición del autoerotismo sobre un órgano preciso pone al sujeto en al vía del intercambio- determina qué, para el sujeto, el "se goza" subjetivo se convierta en un "se goza de" objetivo. La prohibición promueve, pues, a la mujer como objeto de goce lo que ocurre, como ya hemos dicho, en estrecha dependencia de lo que ella esté dispuesta a arbitrar como don.

Claro que, como necesario correlato, debemos hablar de la "ficción macho". En efecto, por tal ficción, el "hombrecito" cree que hay uno que tiene el falo y que ese uno, porque lo tiene, lo es al tiempo que, por serlo, tiene lo que es. La "ficción macho" se basa, pues, en la creencia de que si se tiene el falo se es el falo y, por ello, se tiene a la mujer. Pero no es así sino más bien al contrario: se tiene lo que se no se es por lo que, a la tenencia fálica, se opone el valor homelle de la mujer; sólo ella por no tenerlo puede -no sin llevar sobre si la marca de la castración- tomar el valor de falo.


Alberto Franco. Acerca de la lógica del fantasma, de Lacan. 2a. Ed. Letra Viva. 2011. Buenos Aires. Págs. 108-109.

viernes, 21 de marzo de 2014

J. S. Bach 328 Aniversario / Anner Bylsma + Charles Bukowski

Aniversario N° 328 del nacimiento de Johann Sebastian Bach
(21/31 de marzo de 1685 / 28 julio 1750)



Anner Bylsma interpreta Bach. Suite para Solo de Chelo N° 1 en G mayor.


Tumba de J. S. Bach. Iglesía de Santo Tomás. Leipzig.


Cómo ser un gran escritor
x Hank

tienes que tirarte muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad y/o los nuevos talentos.
solo toma más cerveza más y más cerveza.
Ve al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
aprender a ganar es díficil,
cualquier idiota puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.
no te exijas.
duerme hasta el mediodía.
evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa a plazos.
acuérdate de que ho hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).
y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.
un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una cosa mala.
quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
más
el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
quédate con la cerveza
la cerveza es continua sangre.
una amante continua.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa
dale duro
haz de eso una pelea de peso pesado.
haz como el toro en la primera embestida.
y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun.
si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza
entonces no estás listo
toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.

Charles Bukowski (1920-1994)

Maurice Blanchot / Giacometti /

Escribir nunca consiste en perfeccionar el lenguaje corriente, en hacerlo más puro. Escribir comienza sólo cuando escribir es la aproximación a ese punto donde nada se revela, donde, en el seno de la disimulación hablar aún no es sino la sombra de la palabra, lenguaje que sólo es su imagen, lenguaje imaginario y lenguaje de lo imaginario, lenguaje que nadie habla, murmullo de lo incesante y de lo interminable al que hay que imponer silencio, si se quiere al fín hacerse oír.




Al mirar las esculturas de Giacometti aprece un punto en el que ya no están sometidas a las fluctuaciones de la apariencia ni al movimiento de la perspectiva. Se las ve absolutamente, no ya reducidas sino sustraídas a la reducción, irreductibles y, en el espacio, dueñas del espacio por el poder que tienen de sustituir la profundidad no manejable, no viviente: la profundidad de lo imaginario. Este punto, desde el que las vemos irreductibles, nos coloca a nosotros mismos en el infinito; en este punto, aquí coincide con ninguna parte. Escribir es encontrar ese punto.


 


No escribe quien no haya obligado a su propio lenguaje a mantener o suscitar contacto con ese punto.



(.)

Maurice Blanchot. El espacio literario. Cercanía del espacio literario. El punto central.

jueves, 13 de marzo de 2014

teoría del texto - Nuevamente Roland Barthes (contra la crítica)

El lenguaje que se decide utilizar para definir el texto no es indiferente, pues corresponde a la teoría del texto poner en crisis toda enunciación, inclusive la propia: la teoría del texto es inmediatamente una crítica de todo metalenguaje, una revisión del discurso de la cientificidad, y con ello reivindica una verdadera mutación científica, pues anteriormente las ciencias humanas nunca habían puesto en duda su propio lenguaje, al que consideraban como un simple instrumento o una pura transparencia. El texto es un fragmento de lenguaje situado él mismo en una prespectiva de lenguajes. Comunicar un saber o una reflexión teórica sobre el texto supone por lo tanto participar, de una manera o de otra, de la práctica textual.


................

El análisis textual tiende a sustituir la concepción de ua ciencia positiva, que ha sido la de la historia y la crítica literarias, y que es aún la de la semiología, por la idea de una ciencia crítica, es decir, de una ciencia que pone en duda su propio discurso.
Este principio metódico no obliga forzosamente a repudiar el trabajo de las ciencias canónicas de la obra (historía, sociología, etc.) pero conduce a utilizarlas parcialmente, libremente, y sobre todo relativamente.

................

he aquí en suma lo que pide la teoría del texto: el sujeto del análisis (el crítico, el filólogo, el sabio) no puede creerse, en efecto, sin mala fe y con la conciencia limpia, exterior al lenguaje que describe; su exterioridad es solamente provisional y aparente: él también está en el lenguaje, y necesita asumir su inserción, por muy "riguro" y por muy "objetivo" que pretenda ser, en el triple nudo del sujeto, el significante y el Otro, una inserción que la escritura (el texto) realiza plenamente, sin recurrir a la hipócrita distancia de un metalenguaje falaz: la única práctica que funda la teoría del texto es el texto mismo. Veamos su consecuencia: lo que caduca es, en suma, toda la "crítica" (como discurso sostenido "sobre" la obra); si un autor es conducido a hablar de un texto pasado, solamente puede hacerlo produciendo él mismo un nuevo texto (entrando en la proliferación indiferenciada del intertexto): ya no hay críticos, solamente hay escritores. Podemos precisar más aún: por sus principios mismos, la teoría del texto no puede producir más que teóricos o practicantes (escritores), y de ningún modo "especialistas" (críticos o profesores); por lo tanto, ella misma participa, como práctica, de la subversión de los géneros que estudia como teoría.

................

se trata de una práctica fuertemente trangresora en relación con las principales categorías que fundan nuestra socialidad corriente: la percepción, la intelección, el signo, la gramática e incluso la ciencia

miércoles, 12 de marzo de 2014

Barthes y el graffitti




Muro

Como es sabido, el muro llama a la escritura: en la ciudad, no hay una pared sin graffitti. De algún modo, el soporte mismo detenta una energía de escritura, es él quien escribe y esa escritura me mira: no hay nada más mirón que un muro escrito, porque nada se mira ni se lee con mayor instensidad;


la palabra del mísitco se cumple, la distinción gramatical de la activa y la pasiva es abolida: "El ojo por el que veo a Dios es el mismo ojo por el que me ve" (Angelus Silesius). Nadie ha escrito en el muro, y todo el mundo lo lee. Por eso, emblemáticamente el muro es el espacio tópico de la escritura moderna.

Roland Barthes. Variaciones sobre la escritura. El Muro. Editorial Paidos.





domingo, 9 de marzo de 2014

domingo, 2 de marzo de 2014

viernes, 31 de enero de 2014

El manto de Noé Phillipe Jullien / El real del Padre



Noé labriego, comenzó a plantar una viña, se embriagó
y se desnudo dentro de su tienda.
Cam, padre de Canán, vió la desnudez de su padre
y habló con sus hermanos, que estaban afuera.
Sem y Jafet tomaron un manto y poniéndoselo sobre sus hombros
retrocedieron de espaldas a su padre y cubrieron su desnudez.
Con el rostro vuelto, no vieron la desnudez de su padre.
(Libro del Génesis, IX, 20-23).



La embriaguez de Noé (Ebbrezza di Noé). Miguel Ángel, 1509. Fresco. Renacimiento.
Capilla Sixtina.


¿Qué se quiere decir cuando se habla de padre real? No se trata futilmente del padre de la realidad empírica, ni simplemente del genitor. El padre real es otra cosa: es el que introduce lo imposible.

(...)

El real es la imposibilidad de que a toda verdad corresponda su saber, es decir, lo demostrable de aquello en lo cual ella es verdadera. De este modo el padre real, es el real del padre, es decir, aquello que se llega a intuir de la imposibilidad de saber, que concierne a lo verdadero de la paternidad.

Mater certissima, Pater semper incertus.

(...) es incertus en cuanto a lo que se puede probar en un saber explicativo. (...)

El real, decía Lacan, es "la imposibilidad de demostrar lo verdadero en el registro de una articulación simbólica", no de decir lo verdadero sino de demostrarlo mediante un saber articulable.

(...)

No se puede decir, en efecto: "Yo soy hijo o hija de un espermatozoide" (así nos lo enseñan la lengua)

(...)

Dios engendra porque se lo nombra y se le reza con ese nombre de Padre, y no a la inversa; es la paternidad la que norma la generación y no a la inversa.

(...)

El padre real para el hijo es el hombre de una mujer.

(...)

El niño tiene un padre real en la medida en que este hombre ha hecho de una mujer, de ésta a la que yo llamo mamá, la causa de su deseo y el objeto de su goce (...) la única garantía real de la función paterna es la de un hombre vuelto hacia una mujer (habitualmente la madre. ¡pero no siempre!) que es la causa de su deseo.




Phillipe Jullien. El manto de Noé. Ensayo sobre la paternidad. Alianza Editorial. 1993.

jueves, 9 de enero de 2014

La interpretación en Psicoanálisis / Interpretación - Heidegger

Johann Heinrich Fusilli. The Nightmare. (La pesadilla o El íncubo) de 1781.

Vamos a tomar una referencia de Heidegger para la hablar de la Interpretación en Psicoanálisis.
Si algo se sabe del Psicoanálisis es que este interpreta. El tema en cuestión es cardinal, es un punto norte del análisis, justamente el texto más clásico de Freud es "La Interpretación de los sueños". Esto nos lleva a otra cuestión: todo psicólogo, todo analista se ve en la situación de encontrarse plagado de sueños. Qué quiero decir, que una de las cosas que la gente hace es contarle los sueños a un psicólogo, a un analista, y no estoy diciendo en sesíón sino en la vida cotidiana. Aquí tenemos ya el armazón de una posible situación transferencial, a que me refiero, que el que cuenta los sueños (el emisor) ya esta sentando al que oye en un lugar: este sabe. Lacan nombre a la transferencia como Sujeto Supuesto Saber. Este Sujeto Supuesto Saber, la transferencia en su vertiente simbólica, implica que a todo Saber se le supone un sujeto, en dicha operación se le devuelve el saber a aquel que lo posee: al sujeto.
El típico ejemplo de "el otro día soñe que..." es sencillamente una demanda, que como toda demanda pide por una respuesta y es otro signo más del amor, le pido algo para que me lo dé, si me lo da entonces me quiere. Estamos yendo para el lado de que un sueño contado es una demanda de amor al oyente, y además una suposición de saber. Quién demanda (por más que no sepa ni jota de psicoanálisis ni de psicología que tienen todas sus diferencias y a las que nos dedicaremos en próximos posteos) sabe que los sueños sirven para algo. El gesto de amor es el siguiente: te obsequio este sueño que soñe, porque sé que a vos para algo te sirve (o te interesa, al menos).
Volvemos al tema de la Interpretación, y de su exactitud, o justeza, que tiene sus vueltas de tuerca. La principal es que la justeza de una interpretación, se corrobora a posteriori, parece una absurdidad pero es así, solo el material que permitirá desplegar nos garantiza que esa interpretación fue acertada. Freud lo decía, la justeza de una interpretación no nos la da el asentimiento del Yo, esto implica que lo certero de una interpretación no pasa por la respuesta del analizante asintiéndo o desmintiéndo energicamente la interpretación arrojada, ni es un "sí es eso", ni un "no, para nada, nada que ver". Lo que seguirá el curso de las asociaciones permitirá decidir, al analista, si la interpretación tuvo efectos o no. Para adornar por último y entrando en Heidegger y casí despidiendonos, hacemos dos salvedades más, Lacan nos ha mostrado que muchas veces una pregunta es más valiosa que una interpretación y que no debemos comprender (más de lo que esta en el discurso del analizante). También que la interpretación esta en el justo límite de su desaparición, sin olvidarnos que no debe apuntar al sentido (para engordarlo) y por úlitmo, que la Interpretación es el deseo.

Los dejo con Heidegger.

"Una interpretación que se puede demostrar no es interpretación alguna; pues "demostrar" significa remisión a lo ya aclarado y claro como lo explicativo. Pero la interpretación conduce a lo oculto y exige la instancia en lo oculto como lo inicial.
En todo caso no es, pues, viceversa toda indemostrabilidad ya de por sí la verificación de la esencialidad de una interpretación.
Cuya verificación consiste en que se hace superflua a través de lo mismo por interpretar.
Este esencial apartamiento de la interpretación fundamenta sólo que también la pregunta ulterior y procedente de fuera según su corrección ya no encuentra posible sustento.
Sobre la verdad de una interpretación decide cada vez sólo la misma palabra interpretada, en tanto es una palabra "del" ser.
(Interpretación nunca mienta aquí "Interpretación historiográfica".)
La verdad de una interpretación se decide desde la verdad, en la que se ha introducido.
La verdad de una interpretación no apunta y nunca primero y jamás sólo a la corrección de la Interpretación historiográfica."

Martin Heidegger. Sobre el Comienzo. Editorial Biblos. 1a. Ed. (2007). Págs. 134-135.

Frescos en la Villa Valmarana, Vicenza. Escena: Mercurio se aparece a Eneas en un sueño y le insta a abandonar Cartago. Giovanni Battista. Tiepolo, 1757.

martes, 15 de octubre de 2013

La Retórica Especulativa de Pascal Quignard EXTRaCTOS y comentarios...

"La tradición de un pensamiento para el cual todo el lenguaje, la totalidad del lenguaje, es el instrumento que excava, tanto el stilus como la pinna (es decir, tanto el stilus-espada como la pinna-flecha del arco), es anterior a la metafísica". Pág. 11.

- El lenguaje en su totalidad tiene la potencia de la espada y del arco, corta y agujerea.

EXTRACTOS

"Recoger, reunir, ligar se dice en griego legein. El vínculo es el logos, el lenguaje (...) El análisis (analysis) es desatar. Religio condensa la ligadura mágica, los haces, todo lo que ata por excelencia: genealogía familar, lazos de parentezco, sociedad. La poesía son las palabras ligadas entre sí." Págs. 9/10

- El lenguaje, logos, hace liga-dura, ata, une, junta, hace vínculo y hace durar (liga-dura), el analysis desata... y procura volver a atar.


"El lenguaje es la única sociedad del hombre (cháchara, cotilleo, familia, genealogía, ciudad, leyes, charla, cantos, aprendizaje, economía, teología, historia, amor, novela) y no se conoce ningún hombre que se haya librado de él." Pág. 15.

- no sé que más agregarle.

"el vestigium, la huella, es el sentido; es la impresión; es la fe que el hablante le otorga a las significaciones en la urgencia de su uso. Pero de ninguna manera es el vestigio, sino el cuerpo lo que investiga en el lenguaje. El cuerpo es psophos." Pág. 15.

- nos dedicamos al cuerpo y no al sentido, claro, clarito, cristalino.

"En la antigua Roma, la técnica de la imagen está ligada a la pintura de frescos así como la pintura de frescos está ligada al culto de los muertos. Se denominaba imago a las cabezas de los muertos colocadas en una especie de armario en el atrio en forma de relieves de arcilla o de cera. Las técnicas de la imagen del padre muerto para el duelo, del hechicero para el joven cazador al que inicia, del maestro para el discípulo, del fresco para la cueva subterránea, prehistórica, del armario del atrio para la cena familiar son las mismas." Pág. 17.

- De los Antecedentes de J. Lacan, como por ejemplo El Estadio del Espejo, rescatando el concepto de Imago de Freud, pero imagen que es palabra.



"Un humano que odiara el lenguaje sería como la espiga que odiara el flanco de la colina" Pág. 19.

- sin comentarios



"la metáfora, al transportar la imagen que soporta el objeto hacia otra, la torna más ligera y la hace menos aguda al multiplicar su visión. Esa translatio es similar, gracias al lenguaje, a lo que les sucede a quienes llevan un pesado fardo sobre el hombro, cuando hacen pasar la caga del hombro derecho al izquierdo (in sinistrum ab dextero umero), y el cambio parece un alivio (translatio videatur etiam relevatio) (...) La translatio hace cambiar de hombro. La metáfora, si bien no cura, alivia: es una relevatio; es ya un renacimiento." Pág. 27.

- hablar no cura pero alivia.

"Se abre un abismo entre el lenguaje y la voz, ese órgano que divide el universo en alegría y en dolor. La litteratura es el cuidado atómico de las litterae. Lo literario es remontarse desde la convención hacia ese fondo biológico del cual la letra nunca se ha separado." Pág. 30.

- Distancia entre el lenguaje y la voz, entre lo convencional del lenguaje y el fondo biológico de la letra. ¿real de la letra?



"La muerte es como la aparición de los dientes, el crecimiento de la barba, la llegada de las canas (polias) y la prominencia de las mujeres." Pág. 35.

- cómo es la muerte? No existe representación en lo icc de la muerte, pero el paso del tiempo... la castración quizás...




"Raras son las especies que escapan de toda vida colectiva: el visón, el leopardo, la marta, el tejón, yo." Pág. 26.

- genial.


Pascal Quignard. Retórica Especulativa. Editorial El Cuenco de Plata. Buenos Aires. 1a. Ed. 2006.